lunes, 13 de agosto de 2012

Los nerios, unos celtas que venían del sur


Los nerios de asentaron en la Costa da Morte, procedentes del sur.




Rafael Lema

Entre el río Tambre y el Xallas habitaba una treba o nación celta, los supertamaricos. Vecinos al norte estaban los poderosos ártabros, sobre los que tengo serias dudas de celticidad. Y al oeste, los nerios, que podían ser una subdivisón de los primeros, con su primitivo nombre. Los nerios se asentaron en las cercanías del cabo Finisterre, lugar mítico que sigue manteniendo su hegemonía como el foco de mayor atracción de nuestro pais, tras Compostela, a la que está unida por hilos muy poco cristianos. 


Abarcarían el viejo arciprestazgo de Nemancos (nombre celta, “país de los montes sagrados”), desde Finisterre a cabo Vilán, o cabo Tosto. Aquí lindaban con los ártabros. La Iglesia asentó sus divisiones locales y comarcales sobre las antiguas trebas y marcos galaicos, prerromanos, por eso llegaron a nuestros dias. La cita a los nerios es una de las pruebas más firmes cuando se habla de la existencia dse celtas en Galicia. Plinio llama célticos a nerios y supertamaricos. 

El griego Estrabón divide la cornisa atlántica ibérica en dos marcos singulares, dos lugares sacros, míticos. Desde el cabo Sagrado (San Vicente) al cabo Nerio (Finisterre). Este punto es el limite entre el vértice oeste y el norte de la Península, es decir, un mojón de primer orden entre dos grandes territorios, atlántico y cantábrico. Y solo los grandes lugares sagrados tienen este honor, como los rios delimitan las tribus o naciones. Y el griego da otro dato relevador, en este cabo habitaban los celtas nerios, que no eran nativos del lugar sino que junto a otro pueblo, los túrdulos, emigraron desde las riberas del rio Anas, Guadiana, hasta el Noroeste. Los túrdulos quedaron en la costa de Oporto. El relato de Estrabón apunta a viejas tradiciones celtas e indoeuropeas. El paso del río del olvido, la fe ciega en el del jefe y la ruina y descontrol por su pérdida; o la ver sacrum, la gran peregrinación o primavera sagrada de pueblos errantes que un dia decidian formar una nación en marcha (como los suevos) y trasladarse a una tierra de provisión, tras un lider. 


Los nerios tomaron el camino galaico. Porque aquí habitaban pueblos celtas como los supertamaricos, porque Finisterre era un lugar mágico, telúrico, para ellos. La ruta seguida era muy conocida desde la Edad del Bronce, los contactos entre la rica zona turdetana y tartésica, de la que procedían, y Galicia, remotos. Volviendo a la ver sacrum, es una práctica celta e indoeuropea similar a la razzia, en este caso la entrega de una parte de la juventud de un territorio a una marcha temporal o definitiva para la colonización de otros territorios. Así se aligeraba presión demográfica. Una práctica documentada también entre lusitanos. Los nerios llegaron a Andalucía por una expedición o ver sacrum de celtiberos. Y de la misma forma, junto a los túrdulos, partieron al noroeste de la Península.




Dice Estrabon sobre los nerios, habitantes del cabo Nerio: “alrrededor del cabo habitaban los célticos, emparentados con los del anas. Se dice también que estos y los túrdulos que hacían una expedición militar se rebelaron tras el paso del rio limia. Se une a esta rebelión la pérdida de su jefe y que quedaron por alli dispersos. Por eso el rio se llama Lethes”.Estrabón, griego del s. I d.C., autor de la Geografia, en el tercero de los libros describe Iberia y lo que en él se dice fue recopilado de otras fuentes, sobre todo de Posidonio, ya que Estrabón nunca estuvo en la península Ibérica. Posidonio, autor griego del s. II a.C. seria pues la fuente. Posidonio hizo largos viajes por todo el mundo romano e incluso más allá de sus fronteras con fines de investigación científica. Viajó por Grecia, Hispania, la península Itálica, Sicilia, Dalmacia, la Galia, Liguria, el norte de África (incluyendo Egipto), y hasta las costas orientales del Adriático. Visitó y describió el mundo bárbaro, en especial a los celtas, a los que estudió con intensidad y por tanto conocía bien. Sirvió de base a Tácito.


El debate sobre si Galicia fue un territorio celta sigue siendo uno de los que más pasiones levantan en congresos, simposios y seminarios, foros de internet. Historiadores e investigadores que quieren revisar ésta y otras polémicas en lugar de preguntarse si Galicia fue celta indagan ahora sobre la aparición de elementos celtas en nuestra tierra. Lo celta ya no está tan de moda y se lleva más la corriente celtoescéptica. A esta pregunta sí podemos responder afirmativamente: hubo celtas en Galicia y hubo restos de su lengua y tradiciones. Una cultura que llegó a un territorio abonado, ya que formaba parte de la España indoeuropea, precelta. Por eso sigue existiendo confusión entre las marcas indoeuropeas, entre los galaicos preceltas, y lo que puede identificarse como claramente celta. 

Las fuentes clásicas afirman que diversos pueblos establecidos en nuestra tierra eran celtas, como los nerios, ártabros o supertamaricos. Se conservan epígrafes de estos últimos, asentados en la legendaria Trastámara, la Terra de Xallas, lápidas en las que se cualifican como célticos. Existen topónimos modernos Céltigos (en Santa Comba por ejemplo), y términos, dioses, leyendas, similares a las del mundo celta. Antonio Balboa Salgado incide en estos aspectos que demuestran la presencia celta. Anteriormente el olvidado Recesvinto Prieto Fariña en 1972 hablaba ya de trebas celtas en la costa coruñesa (nerios, supertamaricos), en la Mariña lucense y en el interior de las montañas de Lugo. En el resto, pesaría más la componente indoeuropea, según él emparentada con ligures o itálicos (lusitanos, galaicos). El ilustre portugués Martins Sarmento planteaba la opción de considerar a estos dos pueblos como autóctonos, con unas élites de influencia indoeuropea. Prieto por su parte creía que los nerios pertenecían a una segunda oleada celta, la de los “campos de urnas”, como los celtiberos, y habian llegado en peregrinación a Finisterre, al promontorio Nerio o Céltico. Ve en esta ruta un precedente del camino jacobeo. Coincide conmigo en la ver sacrum neria, apuntada en mi obra El camino secreto de Santiago (2007). Que no es otro que la ruta prehistórica a Finisterre.

3 comentarios:

  1. Esto colleo spilberg e fai as bruxas de salen, a verdade é que é apaixoante as historias do noso contorno, pena non ter maís coñecementos de todo isto.

    Gran LEMA

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  2. Sería posible unha versión en galego das informacións?

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    1. Sí, moléstate en traducirlo tu mism@

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